¿Cuáles son los cuerpos celestes del Universo?

Universo, (del latín unlversus), es la totalidad de lo que existe, los millones de galaxias que giran con relación a un punto que es su eje.

Galaxia, es una gran agrupación con millones de estrellas, con la forma de un elipsoide de revolución. Nuestra galaxia es la Vía Láctea. Las galaxias se agrupan formando cúmulos.

Estrella, (del latín stella), es cualquier astro a excepción del Sol y la Luna, que despide luz y calor por el consumo de hidró­geno en las reacciones nucleares.

Asteroide, (del griego aster, astro y eidos, forma), son pe­quetíos planetas que giran alrededor del Sol, visibles sólo con telescopio y cuyas órbitas están comprendidas entre las de Marte y Júpiter. El asteroide más grande es Ceres con un diá­metro de 770 Km. aproximadamente.

Planeta, es un cuerpo celeste que gira alrededor de una es­trella y carece de luz propia. La Tierra es un planeta que gira al­rededor del Sol. El origen de los planetas es desconocido. La teoría cosmogónica (Von Weslzsacker 1943) sostiene su ori­gen a partir de una masa difusa que gira alrededor del Sol y que se ha disociado por la diferencia de velocidades entre las diver­sas capas de dicha masa. Existen millones de planetas fuera del Sistema Solar.

Satélite, (del latín satelles, Itls), es un astro opaco que gira alrededor de un planeta primario. La Luna es el satélite de la Tierra. En el sistema solar hay 32 satélites.

Cometa, (del latín cometa), astro errante que describe una curva muy excéntrica alrededor del Sol. Tiene tres partes: un núcleo pequeño, una cabeza voluminosa y en su movimiento va dejando un rastro luminoso llamado cola o cabellera.

Meteorito, (del griego meteóron, cualquier cosa que pasa por el aire), también llamado aerolito (del griego aer, aire y Iithos, piedra), es un cuerpo pétreo o mineral que cae del espacio.

Son fragmentos de planetas que circulan por el espacio y que al pasar cerca son atraídos por la Tierra. Al atravesar la atmósfera, el frotamiento con el aire fusiona su superficie. Algunos llegan a tener varios metros de diámetro y pueden pesar más de 60 TM (Toneladas Métricas).

Estrella fugaz, es un meteoro luminoso debido al trazo de luz, es un meteorito o aerolito. Es un cuerpo pequeño que viene del espacio exterior y penetra en la atmósfera terrestre.

Constelaciones, (del latín constellatio), son grupos de es­trellas fijas que se distinguen fácilmente y representan más o menos una figura. Existen 88 constelaciones en el cielo noctur­no.

Vía Láctea, es una galaXia formada por unos cien mil millones de estrellas, de las que el Sol es una de ellas. Tiene un diáme­tro aproximado de 100,000 años luz. Se le llama también Camino de Santiago. El sistema solar es una minúscula partícula de la Vía Láctea.

Año Luz, es el recorrido que durante un año realiza la luz a la velocidad teórica de 300,000 kilómetros por segundo (la veloci­dad real aproximada, calculada en 1675 por el astrónomo danés Olaus Roemer, es de 299,728 Km. por segundo). Es la unidad de distancia astronómíca y equivale a 9 billones 460,800 millones de kilómetros.

El Sol es una pequeña estrella compuesta por gases calientes e incandescentes. Su diámetro aproximado es de 1’392,044, km., es 109 veces veces el diámetro de la Tierra. Su tamaño es
1’300,00 veces el de la Tierra y su masa es 333,000 veces la de la Tierra. Su distancia a la Tierra es de 150 millones de Km. aproximadamente. La luz y el calor se producen en su núcleo debido a la fusión del hidrógeno que se convierte en helio liberando enormes cantidades de energía nuclear. Su luz
tarda 8 minutos y 30 segundos en llegar a la Tierra. El Sol tiene dos movimientos, uno en torno al centro de su propia galaxia (la Vía Láctea) tardando 225 millones de años, y otro sobre su propio eje empleando 25 días terrestres.

La Luna, es el único satélite de la Tierra, su diámetro es de 3,477 km, casi la cuarta parte del de la Tierra. Su volumen es la quinta parte del de la Tierra y su masa es 1/81 de la de la Tierra. Se encuentra a unos 385,000 km. de la Tierra.

Carece de luz propia y refleja la luz solar. Gira sobre sí misma en 27 y 1/3 días, mientras evoluciona alrededor de la Tierra con una velocidad promedio de 3,700 Km. por hora. Siempre mues­tra la misma cara a la Tierra. Carece de atmósfera y de agua, no tiene aire ni vida. La gravedad lunar es 1/6 la de la Tierra. La luna es una esfera de roca sin vida, cubierta de polvo, con sus pro­pias llanuras (mares), valles y montañas casi tan elevadas corno el Monte Everest. Miles de cráteres cubren la superficie lunar. Clavius es el cráter de mayor tamaño con 234 Km. de ancho y 4,876 Km. de profundidad. La luna refleja la luz solar. Cuando la Luna se encuentra casi entre la Tierra y el Sol, se aprecia una
brillante media luna, pero el resto de la superficie lunar emite una luz cenicienta (reflejo de la Tierra a la Luna y vuelve a la Tierra). En la Luna no hay lluvia, ni nieve, ni nubes, ni vientos, sólo se aprecia alternadamente la luz y la oscuridad durante 2 semanas terrestres. La sangre de un hombre sin protección del Sol herviría a una temperatura de unos 100°C y a la sombra de una colina o roca, podría helarse llegando a una temperatura de unos -170°C

Pulsars o púlsar, son objetos misteriosos, al parecer estrellas densas y minúsculas, de menor tamaño que la Tierra, compues­tas de neutrones, son fuentes de radiación radioeléctrica, lumi­nosa, X o gamma, cuyas emisiones son muy breves (50 m. y tie­nen un período aproximado de un segundo).

Quasars (contracción de quasl star, casi estrella), es un astro de aspecto estelar que constituye una radiofuente de gran po­tencia. Son más grandes que las estrellas, pero más pequeños que las galaxias, contienen aproximadamente 10 millones de veces más materia que el Sol. El quasar más remoto está a unos 15 millones de años luz de la Tierra.

Supernovas, son estrellas que antes de explotar alcanzan un gran brillo (100 millones de veces el brillo del 501), convirtiéndo­se en una nube de gas luminoso.

Agujero Negro, es el nombre con el que los astrónomos re­fieren al objeto celeste invisible, que se forma tras el derrumbe de una gigantesca estrella (según la teoría de los agujeros negros). La materia de dicha estrella se comprime y termina por ser tan densa que su fuerza de gravitación no permite nada, ni siquiera el traspaso de la luz. Nadie pudo confirmar jamás la exis­tencia de los agujeros negros, pero los científicos creen que se forman tras la extinción de una estrella de gran tamaño: cuando esto ocurre, la materia de la estrella se compacta a tal punto que su atracción gravitatoria atrapa todo lo que se le acerque, y ni si­quiera la luz puede escapar a su fuerza.

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