¿Qué es el Aparato Reproductor Femenino?

APARATO REPRODUCTOR FEMENINO

Genitales Externos.- Vulva, partes pudendas; son formaciones del lado de los tegumentos que comprenden:

Monte de Venus y formaciones labiales

Eminencia redondeada más o menos prominente, situada delante de la sínfisis del pubis; continúa, sin línea de demarcación perfecta, con la pared abdominal y de otra con los labios mayores. En la mujer adulta está recubierta por unos pelos largos, encrespados y rígidos. Se compone esencialmente de una capa cutánea, que cubre un paquete voluminoso de tejido celular y de grasa.

1.- Labios Mayores

Son dos pliegues cutáneos situados por detrás y debajo del Monte de Venus (ambas constituyen el plano superficial de la vulva).

– Cara externa; convexa, se halla separada de la cara interna del muslo por el surco génito crural, Presenta una coloración oscura y se halla cubierta de pelos.

– Cara interna; placa o cóncava, se halla separada del labio menor por el surco labial.

– Borde superior o adherente; corresponde a las ramas ís­quiopúbicas.

– Borde inferior o libre; delgado, se une a su homólogo del lado opuesto, limita superficialmente con la hendidura vul­var.

– Extremo superior o anterior e inferior o posterior; se reú­nen dos a dos en la línea media, formando las comisuras de la vulva. Comisura anterior; redondeada en forma de arco. Comisura posterior, se llama horquilla, es delgada. Entre esta comisura y la base del himen se observa una pequeña depresión que se denomina fosilla navicular.

2.- Labios Menores

O ninfas, son dos pliegues mucocutáneos situados por dentro de las mayores.

– Cara externa; plana o convexa, en relación con la cara in­terna del labio mayor.

– Cara interna; plana, en relación con la hendidura vulvar, se aplica contra el del lado opuesto cuando está cerrada la hendidura.

– Borde superior; adherente.

– Borde inferior, libre.

– Extremo anterior, antes de llegar al clítoris se divide en dos; la posterior forma con la del lado opuesto el Frenillo del clítoris; la anterior forma con la del lado opuesto el ca­puchón del clítoris o prepucio.

– Extremo posterior, se pierde en la cara interna del labio mayor.

Espacio Interlabial

O hendidura vulvar, está limitado lateralmente por la cara interna de los grandes y pequeños labios; por delante el clítoris y por detrás por la comisura posterior de la vulva.

Estando cerrada la vulva, el espacio interlineal es virtual, se halla limitado a una simple hendidura; cuando los labios están muy se­parados, reviste la forma de un ancho embudo, en cuyo fondo se encuentra:

1.- Vestíbulo

Pequeña región triangular, limitada a derecha e izquierda por los labios menores, hacia adelante por el clítoris y posteriormente por el meato urinario y el orificio inferior de la vagina.

2.- Meato urinario

Orificio de 3 a 4 mm. de diámetro, ocupa la línea media.

3.- Orificio Inferior de la vagina

Es por el cual la vagina se abre en la vulva. En las vírgenes, de la línea de unión vulvo vaginal parte una especie de membrana que se extiende hacia el centro del orificio, es el himen.

4.- Himen

Es un tabique incompleto que se inserta en el límite respecti­vo de los conductos vaginal y vulvar. Su situación es horizontal, cuando la mujer está de pie y vertical cuando descansa en decúbito supino.

Tipos: Semilunar, anular, labiado.

Aparato Eréctil

1.- Clítoris

Organo eréctil , impar, medio. Se origina por dos mitades late­rales (raíces) los cuales convergen entre sí, formando un ór­gano de forma cilíndrica: cuerpo del clítoris, el cual termina por un extremo romo y ligeramente abultado (glande).

El clítoris mide de 60 a 70 mm (30 a 35 raíces: 25 a 30 cuerpo, 5 glande), se divide en dos porciones:

– Porción oculta; comprende las raíces y la parte posterior del cuerpo.

– Porción libre; formada por el glande y una pequena por­ción del cuerpo, se halla cubierta por un repliegue muco cutáneo: el capuchón o prepucio del clítoris.

De la cara posterior del clítoris sale un pequeño pliegue medio que, con el nombre de frenillo, fija el cilindro eréctil a los pequeños labios.

El clítoris se compone de dos mitades simétricas, los cuer­pos, constituidos por una cubierta fibrosa o albugínea que encierra tejido eréctil; los cuerpos cavernosos se hallan sepa­rados por el tabique medio incompleto (tabique pectiniforme), a través de cuyas fisuras el sistema vascular de un lado comu­nica libremente con el del lado opuesto.

El glande está formado por un núcleo central de naturaleza conjuntiva, cubierto exteriormente por una mucosa dermopa­pilar la cual se continúa en la cara profunda del prepucio.

2.- Bulbos vestibulares

O vaginales, son dos formaciones eréctiles desarrolladas en las partes laterales de la uretra y del orificio vaginal, debajo de la aponeurosis media del perineo. De 3 a 4 cms. de longitud, 1 a 2 cms. de ancho y 0.5 cm. de grosor. Representa en conjunto el Bulbo uretral del hombre, que en la mujer se separa en dos mitades por la interposición del conducto vaginal.

Glándulas Anexas

1.- Glándulas Uretrales

Se presentan en filas lineales en la superficie interior de la uretra. Algunas se disponen alrededor del meato, en la región del vestíbulo: Glándulas Parauretrales. Morfológicamente estas glándulas tienen analogía con glándulas prostáti­cas, forman en su conjunto la próstata femenina.

Hay un grupo de glándulas perimetrales de considerable de­sarrollo que terminan en conductos principales y desembo­can a través de orificios en la región del vestíbulo próximo a la uretra. Se trata de los conductos de romo, yuxtauretrales o parauretrales.

2.- Glándulas vulvovaginales o de Bartholin

Son glándulas mucíparas que desembocan en el fondo del conducto vulvar. Se disponen a cada lado del orificio vaginal cerca de su parte media, profundamente situadas en las estructuras perineales.

Las glándulas de Bartholin son en la mujer las homólogas de las glándulas de Cowper en el hombre. El conducto secretor de la glándula tiene 2 mm. de ancho y 1.5 a 2 cm. de largo, se
abre por un orificio redondo que separa los pequeños labios del himen o de sus restos carunculares.

La función de la glándula consiste en secretar moco con obje­to de lubricar el orificio y el conducto vaginal, especialmente durante el coito. .

Genitales Internos

Situados dentro de la excavación pelviana, incluye:

1.- Ovarios

Son los órganos glandulares mixtos en forma de almendras de 3.5 x 2 x 1.5 cms, cuyo peso es de 6 a 8 gramos en la mujer adulta.

  • Relaciones

Cara externa o parietal, corresponde a la fosita ovárica (depresión del peritoneo que cubre la pared lateral de la pelvis). En la mujer nulípara está limitada por:

– Detrás; vasos hipogástricos y el uréter.
– Delante; por la inserción pélvica del ligamento ancho.
– Arriba; vasos ilíacos externos.
– Abajo; por el origen de las arterias umbilical y uterina.

Una situación más posterior se describe en las mujeres multíparas.
Cara interna o tubárica, está cubierta por el mesosalpinx y la trompa.
Borde anterior, adhiere a la aleta posterior del ligamento ancho, repliegue muy corto al que se denomina mesova­rio. El peritoneo no rodea el ovario, se interrumpe brusca­mente según la línea de Farre. El borde anterior es el hilio del ovario.
Borde posterior, libre en toda su extensión.
Polo superior, da inserción al ligamento del tubo ovárico y al ligamento infradíbulo pélvico. Se relaciona con la fosailíaca externa y en la derecha está muy próximo al apéndi­ce.
Polo inferior, por encima del suelo pélvico.

  • Medios de Fijación

– Ligamento del tubo ovárico, une el ovario al pabellón de la trompa (no asegura ninguna fijación)
– Ligamento uteroovárico, cordón redondeado de 30 a 35 mm. de longitud, 3 a 4 mm. de grosor, se extiende transversalmente de la parte inferior del borde anterior del ovario al ángulo del útero, donde se inserta por detrás y algo por encima de la trompa. Ocupa el borde libre de la aleta posterior del ligamento ancho.
– Mesovario, une el ovario a la ramo posterior del ligamento ancho.
– Ligamento suspensorio, lumboovárico, ilioovárico, redondo superior de Rouget o infundíbulo pélvico de Henle, es el medio de fijación más eficaz del ovario.
Por este ligamento el ovario se fija a la pared pélvica y a través de él pasan los vasos y nervios ováricos.

  • Estructura Interna

Se distingue dos partes: corteza y médula.

– Corteza, constituye la capa externa, su espesor varía con la edad. Está constituida por células fusiformes y fi­bras de tejido conectivo (estroma), entre los canales se
diseminan los folículos primordiales.
La porción más extema de la corteza se llama túnica al­bugínea, es de color blanquecino mate. La superficie de la corteza está cubierta por una capa única de epitelio cúbico llamado Epitelio Germinal de Waldeyor.
– Médula, es la porción central, se compone de tejido conectivo laxo que se continúa con el del mesovario, contiene los vasos sanguíneos.

  • Irrigación

Arteria Ovárica (rama de la aorta), rama ovárica de la arteria uterina (rama de la hipogástrica).

  • Inervación

Los ovarios están dotados de inervación simpática y para­simpática (son meramente nervios vasculares).

2.- Trompas de Falopio

Son dos conductos músculo membranosos que se extien­den del extremo del ovario al ángulo superior del útero.
Tienen de 10 a 12 cms. de longitud.

  • Conformación exterior

– Porción intestinal, situada en el espesor mismo de la pared uterina. El orificio de la trompa en este lugar (os­terine) es diminuto.
– Cuerpo, comprende e itsmo (corresponde a la parte rectilínea, estrecha, interna del conducto) y la ampolla (parte ancha, amplia, externa del conducto).
– Pabellón, forma un ancho embudo, cuya abertura mira hacia abajo, atrás y adentro. Su vértice está represen­tado por un orificio redondo que se abre en plena cavi­dad peritoneal (Ostium abdominal). La base corresponde a las franjas del pabellón (infundíbulo) existe una franja más larga (franja o fibra ovárica).

  • Constitución Anatómica

– Túnica Serosa, dependencia de los ligamentos an­chos (peritoneo), forman al órgano una especie de me­sovario, el mesosalpins o aleta superior del ligamento ancho.
– Túnica muscular, se compone de fibras musculares lisas dispuestas en planos (Cile) fibras musculares (plano profundo) y fibras longitudinales (plano superficial).
– Túnica Mucosa, reviste el conducto y forma pliegues longitudinales.
El epitelio está formado por una sola capa de células cilín­dricas (ciliadas y secretoras). La lámina propia es de tejido conectivo ordinario, pero sus células tienen potenciales
parecidos a las del estroma endometrial.

  • Irrigación

Procede de la ovárica y la uterina, las cuales se anastomo­san en el mesosalpins y mesovario.

  • Inervación

Procede de los medios del ovario y del útero.

3.- Utero

Es un órgano hueco de paredes gruesas y contráctiles situado en la pelvis, entre la vejiga y el recto. Es piriforme y mide en la nulípara alrededor de 8 cms. de longitud, 6 cms. de
ancho y 4 cms. de espesor. Se le puede dividir en dos partes:
Cuerpo (superior, voluminosa) y cuello (corta, menos ancha, cilíndrica), ambas separadas por una zona estrecha: el Itsmo. El peso del útero varía: Nulípara 40 a 50 gramos; multípara 60 a 70 gramos.

  • Conformación Exterior

– Cuerpo, ofrece dos caras (anterior y posterior) y tres bordes (superior y laterales). Cara anterior, ligeramente convexa, cubierta en toda su extensión por el perito­neo. Cara posterior; ofrece en la línea media una cresta (vestigio a la unión de los conductos de Müellar), cu­bierta también por el peritoneo en toda su extensión. Borde superior o fondo del útero; parte más ancha, rectilíneo o ligeramente arqueado. Bordes laterales; por ellos penetran los vasos y nervios.
En la mujer prepúber y la post-menopáusica el cuerpo es muy pequeño, pero durante la época menstrual suele estar considerablemente aumentado. La porción superior del cuerpo, que tiene la forma de cúpula, se denomina fondo; el ángulo que marca a uno y otro lado el origen aparente de las trompas recibe el nombre de cuerno.
– Cuello, tiene la forma de un cilindro en cuyo entorno se inserta la vagina lo cual permite dividirlo en 3 seg­mentos:
– Segmento extra supravaginal; de 15 20 mm. de altura.
– Segmento vaginal; representa la unión de la vagina con el cuello. Aquí la capa muscular de la vagina se continúa con la del útero.
– Segmento intravaginal, constituye lo que se denomina . Hocico de Tenca. Su longitud es de 8 a 12 mm. EI Hocico de Tenca está circunscrito en su base por un fondo de saco circular, cuyas diferentes porciones constituyen los fondos de saco anterior, posterior y la­terales de la vagina.
Su vértice tiene un agujero de 4 a 7 mm. es el orificio inferior del cuello.

  • Configuración Interior

El útero tiene una cavidad central, extremadamente es­trecha, virtual (fuera del embarazo), que se continúa por arriba con las trompas y se abre por abajo en la vagina.

– Cavidad del cuerpo, de forma triangular ofrece dos caras, tres bordes y tres ángulos (cada uno está deter­minado por un orificio: Superiores, corresponden al in­ternamiento de las trompas en la cavidad uterina; Inferior, más ancho, conduce a la cavidad del cuello.
– Cavidad del cuello o cavidad cervical, es fusiforme, abultada en su parte media y delgada en sus dos extre­mos. Se distinguen dos caras, dos bordes y dos orificios. Caras: son planas, establecen contacto, presen­tan eminencias formando pannículos musculares a
cuyo conjunto se denomina árbol de la vida. Bordes: regularmente curvos, se miran por su concavidad. Orificios: se distinguen en superior o interno, 5 a 6 mm. de altura por 4 ó 5 mm. de diámetro. Es notoria la estrechez de este orificio, absolutamente vertical en estado normal y que cierra por abajo la cavidad uterina. Inferior o externo, 4 a 7 mm. de diámetro, es de forma redondeada o tiene la forma de una hendidura trans­versal.

Dimensiones de la cavidad uterina: diámetro vertical = 50 a 55 mm. en la mujer nulípara; 55 a 65 mm. en la multípara. Diámetro transversal = 20 a 24 mm. en la nulípara; 30 a 33 mm. en las multíparas.
Diámetro del útero: El cuerpo y el cuello no están situados de manera que uno constituya la prolongación del otro, el eje del cuerpo y el eje del cuello forman un ángulo obtuso
hacia delante en la dirección de la sínfisis púbica y cuya abertura normal es de 140 a 170o. El útero normal está, pues, flexionado hacia delante: Anteflexión.

La situación del útero se define por la posición de su punto central (este punto corresponde al encuentro del cuerpo y el cuello), el cual normalmente está situado casi
en el centro de la excavación pélvica.

En efecto, está situado en el eje de la pelvis representado por la línea umbilicocoxígea. (La posición del útero varía según el grado de distensión de la vejiga y del recto).

  • Constitución Anatómica

La pared uterina cuyo espesor varía de poco menos de un centímetro hasta 1.5 cms; está formada por 3 capas:

– Endotelio: Representa la mucosa que reviste la cara interna del cuerpo, está formado por epitelio y una lá­mina propia conectiva que se continua con la del mio­metrio. La lámina propia suele denominarse estroma endometrio. El endometrio consiste en una membrana
delgada, aterciopelada, de color rosado que si se exa­mina con detenimiento, se ve perforada por un gran número de diminutos orificios que corresponden a las glándulas uterinas. A consecuencia de sus modifica­ciones cíclicas, durante el período reproductor de la vida, el espesor del endometrio es muy variable y osci­la entre 0.5 y 5 mm.

– El epitelio superficial consta de una única capa de células cilíndricas, es la capa basal, a partir de la cual durante el ciclo menstrual; se forma otra capa su­perficial gruesa, es la capa funcional, la cual se elimi­na casi totalmente en el momentos de la menstrua­ción. El carácter de la capa basal no se modifica de manera notable durante el ciclo menstrual; durante la mentruación persiste para regenerar una nueva capa funcional cuando la pérdida sanguínea cesa.

– Glándulas uterinas, tubulares, son invaginaciones del epitelio superficial que se extienden a través de todo el espesor del endometrio. Las glándulas están formadas por epitelio cilíndrico similar al que reviste la cavidad del útero. Secretan un líquido al­calino, claro, que sirve para mantener humedad la cavidad uterina.

– El tejido conjuntivo del endometrio. situado entre el epitelio superficial y el miometrio, constituyen un estroma mesenquimatoso.

La estructura vascular del enclometrio es de suma importancia; la sangre arterial es transportada al útero a través de las arterias uterinas y ováricas. Las ramas arteriales penetran hacia el interior de la pared uterina, en dirección oblicua y al llegar a su
tercio medio se ramifican en un plano paralelo a la superficie, denominándose arterias armatas. De estas arterias salen ramas radicales en ángulo recto hacia el endometrio, al llegar a esta capa dan ramifi­caciones, las arterias basales que se continúan dando origen a las arterias espirales, las cuales rie­gan la mayor parte del tercio medio y todo el tercio superficial del endometrio. Se ha demostrado que las arterias espirales reaccionan con gran sensibili­dad a influencias hormonales, en especial la vaso­constricción por lo que es probable que desempe­ñen un papel importante en el mecanismo de la he­morragia menstrual.

– Miometrio: Representa la capa muscular gruesa, cons­tituida por fascículo de fibras musculares lisas, unidas por tejido conjuntivo, rico en fibras elásticas. Estos fas­cículos musculares se disponen en tres capas mal defi­nidas:

– Capa Externa; constituida por fibras Iongitudinales y oblicuas que en algunos casos se continúan con filetes musculares de estructuras vecinas al útero.

– Capa media; mucho más gruesa, las fibras muscula­res lisas tienden a disponerse círculo; los vasos sanguíneos mayores de la pared uterina se hallan principalmente en esta capa, por lo cual se denomi­na Estrato vascular.

– Capa Interna; muy parecida a la externa; con la dife­rencia que no envía ninguna expansión fuera del útero.

– Perimetrio: Representa la cubierta peritoneal, forma­da por una sola capa de células mesoteliales sosteni­das por tejido conectivo fino.

Se adhiere con gran firmeza en la mayor parte del útero a la musrular subyacente, a cada lado del órgano se continúa con el peritoneo del ligamento ancho. (Parametrio).

  • Irrigación

El útero recibe sangre a través de las arterias ováricas y uterina. (Arco vascular uteroovarico)

  • El útero recibe sus nervios del ganglio Hipogástrico.

4.- Cuello Uterino

Es la porción del útero que se encuentra por debajo del Itsmo. La inserción de la vagina lo divide en 3 segmentos:

– Segmento extravaginal o supravaginal: 15 a 20 mm.
– Segmento Vaginal: representa la unión del cuello con la vagina (la vagina sube por la cara posterior del cuello más arriba que por su cara posterior).
– Segmento Intravaginal: constituye el Hocico de Tenca de 8 a 12 mm.

  • Configuración Interna

En el cuello uterino es posible reconocer:

– Orificio Cervical lnterno: Comunica el canal cervical con la cavidad uterina, de unos 4 a 5 mm de diámetro.

– Conducto Cervical: o Cavidad cervical es algo fusifor­me, en sus caras se absorben pliegues (eminencias musculares situadas debajo de la mucosa) que consti­tuyen el llamado Arbol de la Vida (uno en cada cara).

– Orificio Cervical Externo: Comunica el canal cervical con la cavidad vaginal; cuyo aspecto es muy variable. En las multíparas es una pequeña abertura oval regu­lar; en las multíparas puede presentar la forma de una hendidura transversal que divide al cuello en los llama­
dos labios anterior y posterior.

  • Constitución Anatómica

– El cuello uterino está compuesto predominantemente por tejido cartilaginoso y elástico, así como de algunas fibras musculares lisas y vasos sanguíneos. (la gran ca­pacidad de dilatación del cuello, durante el parte, se debe a la disociación de las fibras colágenas).

– La mucosa del canal cervical, endo cérvix, presenta los siguientes caracteres:

  • El epitelio simple cilíndrico, descansa sobre una delgada membrana basal. En las células  cilíndricas, los núcleos se ubican cerca de la base, las porciones superiores tiene aspecto claro debido a su contenido mucoso. Estas células están provistas de cilios. El epitelio escamoso de la porción vaginal y el epitelio cilíndrico del canal cervical presentan, normalmente, una clara línea de separación cerca del orificio cervical externo, unión escamocolumnar o zona de transición.
  • En los casos de daño del endocérvix (después de un parto), endocervical es expuesto a un Ph me­nor, vaginal, lo cual da lugar a una metaplasia esca­mosa. (Zona de transformación sitio donde se inicia el carcinoma escamoso del cuello).
  • En respuesta a inflamación, el epitelio estratificado gradualmente se extiende sobre el canal cervical, hasta recubrir un tercio u ocasionalmente la mitad inferior del canal.

5.- Vagina

Es un conducto músculo membranoso que se extiende desde la vulva al útero, está interpuesta entre la vejiga (de la cual está separada por el tabique vesicovaginal) y el recto ( del cual está separada por el tabique rectovaginal). Habitualmen­te la cuarta parte superior de la vagina se halla separada de la parte terminal de intestino superior de la vagina surge de los conductos de Müller, la porción inferior se forma a partir del seno urogenital.

Estando la mujer de pie, la vagina se dirige abajo y adelante. Con el útero en posición normal (Ante versión y Ante flexión) el cuello penetra a nivel de la pared anterior de la vagina casi en ángulo recto, por lo cual la pared vaginal anterior (6 a 8 cms) es más corta que la posterior (8 a 10 cms).

Las paredes de la vagina se hallan en contacto, excepto en el punto en que el cuello uterino se proyecta en la cavidad vagi­nal; existe entonces un espacio entre la porción intravaginal del cuello y las paredes vaginales, dicho espacio recibe el nombre de Fornix o Fondos de Saco de la vagina, con fines descriptivas se distinguen un fondo de saco anterior,
otro posterior y dos laterales. Internamente las paredes vagi­nales presentan un sistema de pliegues transversales que se denominan pliegues o arrugas de la vagina.

El extremo inferior de la vagina es el orificio por el cual este conducto se abre en la vulva, es el orificio vulvo vaginal, par­cialmente obstruido en la mujer virgen por la membrana hime­nal.

  • Medios de Sostén

En su extremo superior:

– Los ligamentos cervicales laterales y los uterosacros.
– Su continuidad con el cuello uterino

En su extremo inferior:

– Conexiones con las partes vecinas del perineo y de la vulva.
– Por sus relaciones más o menos intimas que la unen a la vejiga (ligamento vesicovaginal) y al segmento final del intestino grueso (tabique rectovaginal).

  • Constitución Anatómica

– Mucosa: cubre en toda su extensión la superficie de la vagina, hacia arriba se continua con la del Hocico de Tenca, hacia abajo con la mucosa de la vulva. Es de color rosado oscuro.

  • El epitelio estratificado escamoso no cornificado, sufre descamación en relación al estímulo hormo­nal del ciclo ovárico. En las células epiteliales existe una cantidad considerable de glucógeno.
  • No suelen haber glándulas típicas en la vagina.
  • El tejido conectivo es rico en fibras elásticas.

– Muscular: constituida por fibras musculares lisas, que habitualmente se disponen en una capa circular inter­na y otra Iongitudinal externa.

– Adventicia: muy delgada, de coloración blanquecina, se confunde exteriormente con el tejido celular de las regiones vecinas. Se corroone esencialmente de tas­ciculas de fibras conjuntivas.

En la mujer no embarazada la vagina se mantiene húmeda gracias a la secreción uterina; pero en el embarazo hay una abundante secreción vaginal que normalmente pre­senta un aspecto mantecoso y que está formada por epi­telio descamado y bacterias, y con acentuada secreción ácida. La reacción ácida se ha atribuido al ácido láctico, que proviene del metabolismo del glucógeno de las célu­las de la mucosa por los lactobacilos.

  • Irrigación

Las arterias provienen de:

– Tercio Superior; ramas cervicovaginales de las arterias uterinas.

– Tercio Medio; arterias vesicales.

– Tercio inferior; por las arterias hemorroidal media y pudenda interna.

  • Inervación

Del ganglio hipogástrico, filetes del nervio pudendo inter­no.

Fisiología del aparato reproductor femenino

Preparar el cuerpo para la concepción y gestación. Sistema hormonal femenino. Ciclo Ovárico. Ciclo Menstrual.

1- Sistema Hormonal Femenino Incluye 3 niveles de hormonas:

– Hormona Hípotalámicas

La luliberina – LRH – Hormona de liberación de luteína – Hormona de liberación de GONATROPINA (GnRH), esti­mula la liberación de LH y FSH.

– Hormonas Hipofisiarias

Las gonadotropicas FSH u hormona foliculoestimulante, LH u hormona luteinizante.

– Hormonas Ováricas

Estrógenos – Progesterona – Andrógenos – Relaxina – fo­liculoelastina ó Inhibina F.

  • Estrógenas: se denomina así a todas aquellas sustan­cias capaces de provocar las modificaciones típicas del Estro (Hipertrofia del útero, cornificación de la vagina) e incluir la conducta de acoplamiento de animales inma­duros. estrógenas humanas: Estrona – 178 Estrodial – Estrial.
  • Progesterona: Esteroide activo biológicamente, que produce modificaciones progestacionales en el útero de animales inmaduros.
  • Foliculostatina: Sustancia del líquido folicular que re­gula específicamente la secreción de FSH.

2.- Ciclo Ovárico

Proceso o periódo que ocurre desde la pubertad hasta el cli­materio y cuya finalidad es proporcionar un óvulo para la fecundación, para lo cual se deben. considerar los siguientes
eventos: Gametogénesis o Foliculogénesis – Ovulación – Cuerpo lúteo.

– Gametogénesis: El proceso que engloba la sucesión de hechos que llevan al desarrollo del folículo de De Graff maduro comienzan al principio del desarrollo embriológico
(Maduración Prenatal) pero se detiene y continúan a partir de la pubertad (maduración post-natal). Las células genita­les definitivas derivan únicamente de las células sexuales
primitivas.

Alrededor de la 3ra semana, las células genitales del feto humano se localiza en el epitelio del Saco Vitelino, cerca de la Alantoides en desarrollo. De allí emigran al tejido co­nectivo del intestino primitivo y luego a los primordios go­nadales o cresta genitales (su número aumenta por mito­sis). Al parecer existe una sustancia (teleferón) encargada de dirigir la migración de las células genitales a la cresta ge­nital. Las células permanecen en la corteza si la gónada primitiva se convierte en ovario.

Las células germinales existen en número de 600,000 a los dos meses, llegando a 6’800,000 a los cinco meses; aumentan de dimensiones hasta formar oocitos (ovocitos) primarios, antes del nacimiento, los cuales comienzan la primera división meiótica, pero se detienen hasta inmediatamente antes de la ovulación. Al formarse el oocito I, es rodeado por células del estroma ovárico que forman una sola capa de células foliculares aplanadas, constituyéndo­se así el Folículo Primordial.

Después del nacimiento no se forman oocitos 1, a diferen­cia de la producción ininterrumpida de espermatocitos I en el varón después de la pubertad. A veces existen
2’000,000 de folículos primordiales y en las mujeres pre­puberales sólo 40,000.

Al iniciar la pubertad algunos folículos primordiales (±20) comienzan a madurar con cada ciclo. El oocito I empieza a aumentar de volumen y las células epiteliales adyacentes
(células foliculares) cambian su morfología y de planes se convierten en cúbicas (folículo primario). Sobre la superfi­cie del oocito 1, entre éste y las células foliculares, se de­
posita una capa de material acelular, compuesta por muco­polisacáridos, el cual forma la zona pelúcida.

A medida que continua el desarrollo las células foliculares comienzan a proliferar y formar una gruesa capa celular alrededor del ovocito (folículo en crecimiento). Las células
foliculares segregan un líquido que al final se acumula en gran cantidad con la que se forma un antro (antro folicu­lar); las células que rodean el ovocito forman el círculo prolígero (cúmulos oophorus), las células del estroma ovárico se diferencian para formar la ramo externa e interna (glándula tesal, fuerte principal de estrógenos), en este
momento el folículo ya maduro se conoce como folículo de De Graff. (Esta etapa del desarrollo folicular parece tener lugar independientemente de la acción de la FSH y
más bien relacionan con el nivel estrógenos) del total de folículos que iniciaran la maduración sólo uno la alcanza, se desconoce el factor que determina la atresia de los
otros.

Una vez alcanzada la maduración folicular, el oocito I reanu­da la primera división meiótica, que lleva a la formación de 2 células hijas que difieren en diámetro, pero poseen ambas 23 cromosomas de estructura doble y 2n ADN. Una de ellas, el oocito ” recibe todo el citoplasma, la otra el pri­mer cuerpo polar casi no recibe citoplasma.

Terminada la primera división de maduración y antes de que el núcleo del ovocito II haya vuelto al periodo de repo­so, la célula entra en la Segunda División meiótica para la
duplicación del ADN. En el momento que el Ovocito 11 presenta formación de huso, se produce la ovulación.

  • Ovulación

Corresponde a la expulsión del ovocito II, lo cual tiene lugar alrededor del día 14 del ciclo de 28 días. A medida que el folículo de De Graff crece, se aproxima en forma gradual a la superficie del ovario y por último sobres de éste. El principal factor de la rotura folicular consiste en la neurosis del ovario y de los tejidos situados por encima del folículo, en la región del estigma (mancha avascular en la superficie del ovario). En el momento de la ovulación, se expulsa el líquido folicular junto con el ovocito II rodea­do por la Zona Pelúcida y la corona radiada.

En la lisis de la pared folicular parece intervenir plasmina, cuya actividad es regulada por la acción de las gonadotró­picas – los nucleótidos cíclicos y las PAS. El romo del mo­mento exacto de la ovulación durante el ciclo es de suma importancia.

– Para que se efectúe la concepción en dicho ciclo (la fe­cundación ha de tener lugar en las 24 horas siguientes a la ovulación)

– Para evitar la concepción (método del ritmo)

Signos y Síntomas de la Ovulación

– Dolor en la fosa ilíaca correspondiente al ovario que ovula en el 25% de las mujeres (dismenorrea intermens­trual, mittebchuerz), debido a la irritación peritoneal causada por el líquido folicular o por la sangre que es­capa del folículo roto.

– Cambio de la romo Basal corporal, que pasa de un nivel constante relativamente bajo durante la fase folicular a un nivel más elevado en la fase lutéica. El aumento se debe a la acción terrnogénica de la progesterona.

  • Formación del Cuerpo Lutero

Una vez ocurrida la ovulación, las paredes del folículo vacío se colapsan y forman numerosos pliegues alrede­dor de la cavidad llena de sangre (cuerpo hemorrágico).

Microscópicamente se puede demostrar que el cuerpo lúteo, experimenta cuatro estadíos: Proliferación – vascu­larización – madurez – regresión.

Si no hay fecundación, 4 ó 5 días antes de la menstruación, las células luteínicas degeneran y son reemplazadas por tejido conjuntivo formándose el Corpus Albicars.

Si hay fecundación el Cuerpo lúteo persiste (cuerpo lúteo de la gestación), siendo su presencia necesaria para la implantación y la continuación del embarazo durante un estado precoz.

3.- Ciclo Menstrual

También denominado Ciclo Endometrial, corresponde a los cambios histológicos que ocurren en el endometrio uterino, desde la menarquía hasta la menopausia, producidas en res­puesta a las acciones hormonales durante el ciclo ovulador ovárico.

La duración del ciclo notoriamente variable en las mujeres, pero en promedio es de 28 días, desde el inicio de un periodo menstrual al comienzo del sgte. (24 a 32 días). Se consi­deran las siguientes fases:

– Fase Post-menstrual: a las 4 ó 5 dias que siguen inme­diatamente al término de la menstruación, el endometrio es delgado y mide 1 ó 2 mm. de espesor. El epitelio al igual
que el que tapiza las glándulas, es de tipo cúbico. Las glándulas son rectas, estrechas y aparecen colapsadas, en tanto que el estroma es compacto.

– Fase Proliferativa: Durante esta fase, la acción continuada de los estrógenos provoca aumento de grosor de la mucosa uterina. El epi­telio superficial, al igual que el glandular, aumenta en altura y se hace cilíndrico, apareciendo numerosas divisiones mitóticas. La duración de esta fase proliferativa, folicular o preovulatoria varía enormemente. Durante este periodo no hay señales de actividad secretoria en el epitelio glan­dular; puesto que aún no se ha iniciado la secreción de progesterona.

– Fase Secretoria: Después de la ovulación, el endometrio se vuelve ligera­mente húmedo y las glándulas, que secretan activamen­te, se·enrollan apretadamente y se pliegan bajo la influen­cia de los estrógenos y la progesterona provenientes del cuerpo lúteo. En el momento del ciclo correspondiente a la implantación o aproximadamente una semana después de la ovulación, el endometrio tiene un grosor de 5 ó 6 mm.

Otra característica de la fase secretora es el notable desarrollo de las arterias espirales, que se hacen más sinuosas; por la desproporción en la velocidad de crecimiento en
longitud de las arterias y del endometrio en grosor.

– Fase Premenstrual: Ocupa los 2 ó 3 días precedentes a la menstruación y corresponde a la regresión del cuerpo lúteo y al descenso de la secreción de progesterona y estrógenos. La princi­pal característica histológica de esta fase consiste en la in­filtración del estroma por leucocitos Mononucleares que producen una apariencia seudoinflamatoria. Al mismo
tiempo, el cruazán reticular del estroma se desintegra en la zona superficial. Durante los 2 días anteriores a la menstruación, el endometrio reduce su grosor, colapsán­dose las glándulas y las arterias.

– Fase Menstrual: La regresión del cuerpo lúteo, priva al endometrio del aporte continuo y sustentador de las hormonas (estróge­nas y progesterona) con la cual hay tendencia al sangra­do.

El endometrio, bajo la influencia de la progesterona, sinte­tiza PAS y a medida que el endometrio, determina al perder el apoyo del estrógeno y la progesterona ovários, se libera PAS, lo que causa vasoconstricción de las arterias espira­les, experimentado isquemia la parte del endometrio que irrigan (estricto funcional). Asimismo la disminución de los niveles de progesterona activa las hidrolasas ácidas de los lisosomas lo cual provoca citólisis y destrucción de las pa­redes arteriales produciéndose esfarelación, desprendimiento y hemorragia (flujo menstrual).

Desde el punto de vista de la función endometrial, la fase proliferativa representa la restauración del epitelio de la menstruación precedente, y la fase secretora, la preparación del útero para la implantación del óvulo fecundado. Cuando falta la fecundación, el endometrio se desprende y se inicia un nuevo ciclo. Por esto suele decirse que “la menstruación es el llanto del útero por la falta de un niño.

– Menstruación
Flujo vaginal sanguíneo espontáneo y periódico, que se origina en la mucosa uterina. Dos esquemas principales:

– Endotelio sangrante: endotelio desprendido de un es­quema proliferativo (actividad estrógena libre sin ovula­ción).

– Endotelio Menstruante: endometrio desprendido de un esquema secretorio (actividad de progesterona e implica ovulación)

Características de la menstruación normal:

Intervalo: (24 a 32 días) 28 días
Duración: 60 a 80 mi. de sangre (30 mi.)
Pérdida menstrual de hierro: 0.4 mgrs/día .

Calidad de la sangre menstrual: presuntamente arterial, sólo el 25% de la sangre que fluye es de origen venoso. Composición de la Sangre menstrual: el flujo menstrual contiene: hematíes – tejido endometrial – moco cervical – células vaginales – células cervicales – Bacterias y Enzimas (plasminógeno, fibrinolisina, fosfatasas ácidas yalcalinas).
La sangre menstrual no se coagula, no contiene fibrinó­geno. Sin embargo, una rápida hemorragia puede hacer que la cavidad uterina expulse sangre coagulada antes de
haberse licuado.

Los transtomos de los factores relacionados con la forma­ción del coagulo de fibrina no se acompañan de problemas de la hemorragia menstrual.

En los casos de incremento en la fragilidad capilar o insuficiencia de plaquetas, si hay una hemorragia uterina.

El empleo de Aspirina, inhibe la síntesis de prostaglandina la cual puede aumentar el flujo sanguíneo menstrual, al en­torpecer la formación de la PGE2&

Los pacientes que reciben anticoagulantes, gradualmente tiene menstruaciones normales.

4.- Acto sexual femenino

Lograr con éxito el acto sexual femenino depende de una es­timulación psíquica y también de una estimulación local.

Los factores psíquicos que constituyen el “Impulso sexual” son difíciles de establecer en la mujer. La estimulación sexual local ocurre el masaje, la imitación perineal, los órganos sexuales externos, las vías urinarias. El clítoris es particularmente sensible para iniciar sensaciones sexuales. Las sensacio­nes sexuales se transmiten a la médula por los nervios pu­dendos y el plexo sacro. Una vez que tales sensaciones han alcanzado la médula espinal, se transmiten al cerebro. En el Acto Sexual femenino se puede describir las siguientes etapas.

  • Erección y Lubricación

El tejido localizado alrededor del vestíbulo y del clítoris, como el del pene está inervado por los nervios parasimpá­ticos, procedentes del plexo sacro. En las primeras fases
de la estimulación sexual el parasimpático dilata las arterias de los tejidos eréctiles y constriñe las venas, lo cual permi­te extasis de sangre. Esto determina aumento en el volumen del clítoris (erección) y estrechez del vestíbulo.

Los impulsos parasimpáticos también provocan la secre­ción de moco, inmediatamente por dentro del vestíbulo, procedente de las glándulas de Bartholin. Asimismo du­rante la excitación sexual de las mujeres, las paredes vagi­nales se humedecen debido a la trasudación de líquido a través de la mucosa.

  • Orgasmo

Cuando la estimulación sexual local alcanza intensidad má­xima y especialmente cuando las sensaciones locales van acompanadas de señales adecuadas condicionadas del cerebro, se inician reflejos que producen el orgasmo femenino.

El orgasmo en la mujer es análogo a la eyaculación en el varón. Durante el orgasmo hay contracciones rítmicas, mediadas automáticamente de las paredes vaginales.

También viajan impulsos a través de los nervios pudendos y producen la continuación rítmica de los músculos bulbo cavernosos e isquio cavernosos. Las sensaciones sexua­les muy intensas que ocurren durante el orgasmo también van a pasar al cerebro, y en alguna forma proporcionan una sensación de satisfacción caracterizado por una tran­quila relajación corporal.

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