¿Qué es el Aparato Reproductor Masculino?

APARATO REPRODUCTOR MASCULINO

En el aparato reproductor masculino es posible considerar 4 par­tes: Gónadas, vías espermáticas, glándulas accesorias y pene.

a. Gónadas

Son las glándulas sexuales masculina, están representadas por los testículos.

1.- Testículos

Son dos órganos de aspecto glandular situados extraabdomi­nalmente, entre los dos muslos, encerrados en un sistema de cubiertas a las cuales se denomina bolsas escrotales. Los dos
órganos no ocupan exactamente el mismo nivel, el izquierdo baja de ordinario un poco más que el derecho. Embriológica­mente ambos testículos se desarrollan en plena cavidad abdominal, para abandonar hacia el final del tercer mes de vida, cuando siguiendo el conducto inguinal descienden a las bol­sas, posición que han de ocupar definitivamente. El fracaso del testículo para descender desde el abdomen hasta el escroto se denomina criptorquindia. Cada testículo es un cuer­po ovoideo, de 4 a 5 cms de largo, cubierto de una cápsula gruesa, la túnica albugínea, la cual a nivel del borde posterior de cada testículo se engruesa formando el cuerpo de Highmore, y penetra en la sustancia testicular para formar un tabique vertical incompleto, que divide al testículo en varios compartimientos (Iobulillos testiculares) en los cuales se ha­llan incluidos los túbulos seminíferos, los mismos que se rami­fican en numerosos conductillos (rete testis o red de Haller) contenidos en el cuerpo de Highmore.

Al corte transversal de un túbulo seminífero es posible consi­derar 2 tipos celulares (espermatogonias y células de Sertoli) y por fuera de ellos, en el espacio intersticial un tercer tipo ce­lular (célula intersticial de Leydig).

a.- Espermatogonias, células genitales primordiales que se dividen por meiosis (división: reduccional de cromosomas a la mitad, es decir 23), proceso llamado espermatogéne­sis, para producir espermátides, quienes se convierten en espermatozoides a través de la espermiogénesis, que es un proceso de diferenciación celular.

b.- Células de Sertoli, nutren y mantienen a las células germinales, forman las barreras hematotesticulares que piden el paso de sustancias nocivas para las células germi­nales. Las células de Sertoli también pueden secretar es­trógenos y probablemente una sustancia hidrosoluble no esteroide inhibitoria de la FSH, que ha sido denominada in­hibina.

c.- Célula Intersticial de Leydig: contiene gránulos de lípi­dos, se dispone formando nidos entre los túbulos testicu­lares. Se encargan de la síntesis y secreción de testoste­rona.

De lo expuesto se deduce la doble función testicular: Exo­crina y Endocrina.

a.- Función Exocrina: Se verifica a través de la producción de espermatozoides (espermatogénesis).

b.- Función Endocrina: La realiza a través de la producción y secreción de testosterona (Andrógeno). Las funciones testiculares están regidas por las Gonadotropinas de la hi­pófisis anterior.

Efectos de la Testosterona: La testosterona muestra efectos androgénicos y anabólicos:

a.- Desarrollo de los caracteres sexuales primarios:

– Organos genitales externos: El pene crece en longi­tud y grosor. El escroto se pigmenta y se vuelve rugo­so.

– Organos genitales internos: Las vesículas seminales se agrandan, secretan y comienzan a formar fructuosa. La próstata y las glándulas bulbo uretrales también se agrandan y secretan.

b.- Aparición de los caracteres sexuales secundarios:

– Voz: La laringe se agranda, las cuerdas vocales crecen en longitud y grosor y la voz se torna más profunda.

– Crecimiento del pelo: Aparece la barba, la línea del ­pelo retrocede anterolateralmente. El vello púbico crece con una configuración masculina (triángulo con el ápex hacia arriba). Aparece el vello en las axilas, en el pecho y alrededor del ano, el vello del cuerpo au­menta en general.

– Cambios mentales: Más agresivos, actitud activa. Se desarrolla el interés en el sexo opuesto.

– Conformación del cuerpo: Los hombros se ensan­chan, la musculatura se agranda.

– Piel:La secreción de las glándulas sebáceas aumenta y se engruesa (predisposición al acné).

– Aumenta la cantidad total de matriz ósea y estimula la retención cálcica.

– Favorece el desarrollo muscular y la retención nitroge­nada.

– Aumenta la eritropoyesis.

2.- Bolsas Escrotales

Las bolsas presentan a simple vista el aspecto de una emi­nencia voluminosa impar y media, situada en la parte más elevada del espacio angular que circunscriben los muslos por delante.

Esta bolsa está tabicada, formándose 2 cavidades, una para cada testículo. Las bolsas escrotales tienen gran superficie, ello permitirá que su contenido se mantenga a temperatura in­ferior a la del cuerpo, facilitando de esta forma la espermato­génesis, anatómicamente las bolsas escrotales son de pare­des delgadas, están compuestas de piel (escroto), una capa incompleta de músculo liso (Dartos) y algo de tejido subcutá­neo.

El músculo Dartos de la pared del escroto se contrae en res­puesta al frío y a otros estímulos; su contracción hace que el escroto disminuya su volumen y sus paredes se arruguen.

Vías Espermáticas 

Representan conductos enteramente extraños a la producción de espermatozoides y que no son para éstos más que simples conductos excretores. Están constituidos por:

– Conductos Rectos

Resumen la canalización de los Iobulillos testiculares; nacen en el vértice de estos Iobulillos como resultado de la reunión en un mismo punto de 2 a 3 túbulos seminíferos. Constituyen las primeras vías espermáticas, son muy cortas (200 a 400 u de longitud) y se reúnen unos a otras, formándose en su conjunto una especie de red (rete testro o red de Haller) la cual se sitúa en el cuerpo de Highmore.

Tantos los conductos rectos como los conductos que forman la Red de Haller carecen de paredes propias, están excava­das en la masa fibrosa del cuerpo de Highmore y poseen un­ revestimiento epitelial constituido por células cilíndricas o cúbicas.

– Conductillos Eferentes

Representan de 10 a 15 corductillos que se originan en la Red Testicular de Haller, salen de la albugínea y penetran en la cabeza del epidfdimo y van a desembocar en la porción ini­cial del conducto epididimario. Los conductillos o conos eferentes están formados por un revestimiento epitelial con célu­las cilíndricas provistas de cilios, una membrana basal y una capa delgada de músculo liso con algunas fibras elásticas.

– Conducto Epidimario

Representa el conducto colector común de los conductillos eferentes, de 6 a 7 metros de longitud, el cual se enrolla y apelotona, ocupando solo una extensión Iongitudinal de 5 cms, longitud que corresponde al órgano denominado epidí­dimo, en el cual se distingue una cabeza, un cuerpo y una cola.

El conducto epididimario está formado de un revestimiento epitelial que contiene células basales pequeñas y células cilíndricas altas con estereocilios; una membrana basal y una capa delgada de fibras musculares lisas dispuestas circular­mente.

Se considera que en el epidídimo los espermatozoides se vuelven móviles y fértiles.

– Conducto Deferente

Representa una estructura voluminosa fácilmente palpable, a través de la piel y el tejido subcutáneo. Su consistencia firme depende de su pared muscular muy gruesa con luz relativa­mente estrecha. Su longitud es de 35 a 47 cms, con un diá­metro de 2 a 2.5 mm; recorre el conducto inguinal, formando conjuntamente con las arterias, venas, nervios y algunas fi­bras estriadas dispuestas Iongitudinalmente (músculo cre­master) el cordón espermático. Las venas son particularmen­te manifiestas y constituyen el plexo lampiniforme (frecuente la producción de várices en esta venas).

Cerca de la zona donde el conducto deferente se une a la ve­sícula seminal presenta una dilatación denominada ampolla, lugar de almacén de espermatozoides.

– Conducto Eyaculador

Resultan de la reunión de la ampolla del conducto deferente y la vesícula seminal. Presenta una longitud aproximada de 20 cms., poco después de su origen penetran en el espesor de la próstata y van a abrirse en dos pequeños orificios, dere­cho e izquierdo, a cada lado del otrículo prostático.

– Uretra

Es un largo conducto de 16 a 20 cms, extendido desde el cuello de la vejiga a la extremidad libre del pene. En la mayor parte de su extensión constituye una vía común para la eliminación de orina y semen (conducto urogenital). Según sus relaciones con órganos periféricos, la uretra ofrece 3 divisio­nes:

(a) Uretra Prostática: Comprende toda la porción del con­ducto situado en el espesor de la próstata. Contiene una elevación, el Veru Montonum, en donde existe una hen­didura, el utrículo prostático, a cuyos lados se encuentran los orificios de desembocadura de los conductos eyacula­dores.

(b) Uretra Membranosa: Comprende la porción del conduc­to situada en el espesor del diafragma urogenital. Las fi­bras musculares del diafragma urogenital que rodean el conducto constituyen el esfínter muscular de la uretra o esfinter externo de la vejiga.

(c) Uretra Esponjosa: Comprende el resto del conducto, denominada así porque se halla situada en el centro del cuerpo esponjoso del pene. A nivel del glande la uretra se dilata, esta expansión recibe generalmente el nombre de fosa terminal o navicular. La uretra termina por delante en un orificio con forma de hendidura, el recto urinario, a través del cual se permite la introducción de instrumentos ópticos (uretroscopios, citoscopias) o de una sonda (cate­teriollo).

Glándulas Accesorias

Representan órganos secretores que se desarrollan en forma anexa a las vías espermáticas, mezclándose su producto con los espermatozoides, contribuyendo de esta forma a la formación del semen. Están constituidos por:

– Vesícula Seminal

Constituyen dos formaciones de 5 a 10 cms de longitud, situadas por detrás de la vejiga, delante del recto. El volumen y función de las vesículas seminales depende sobro todo del control hormonal. La pared del tubo tiene tres capas: una más externa de tejido conectivo fibroso rico en fibras elásticas, una capa media muscular y una capa mucosa de revestimien­to interno; la cual es extraordinariamente rica en pliegues y contiene un epitelio secretario que produce un material muc­oide abundante en fructosa y pequeñas cantidades de ácido ascorbi­co prostaglandinas (líquido seminal) durante la eyaculación
cada vesícula seminal vacía su contenido en el conducto eya­culador al mismo tiempo que el conducto deferente vacía los espermatozoides. La fructuosa y las otras sustancias conteni­das en el líquido seminal tienen gran valor nutritivo y protector para los espermatozoides eyaculados.

– Próstata

Representa un órgano glandular, profundamente situado en la excavación pélvica, debajo de la vejiga, detrás de la sínfisis púbica, delante de la ampolla rectal. Es de consistencia firme presenta un parénquima, constituido por gran número de glándulas, y un estroma, mezcla de músculo liso y tejido conectivo fibroso. Está rodeada de una cápsula delgada, formada por tejido conectivo y fibras musculares lisas.

La próstata secreta un líquido alcalino claro de aspecto lecho­so que tiene ácido cítrico, zinc, fibrinolisina, colesterol, fosfa­tasa ácida. Durante la eyaculación la cápsula de la próstata se contrae simultáneamente con las contracciones del conducto deferente y vesículas seminales, de manera que el líquido fluido y lechoso de la glándula prostática se une a la masa del semen. Es probable. que el líquido prostático neutralice la acidez de los demás líquidos después de la eyaculación y aumente considerablemente la motilidad y fertilidad de los es­permatozoides. En los varones que han pasado la mitad de la vida, por causas manifiestamente hormonales el volumen de la próstata aumenta comprometiendo el diámetro de la uretra; la cual atraviesa todo su espesor.

– Glándulas Bulbouretrales o de Cowper

Son en número de dos, una derecha y otra izquierda, se pre­sentan bajo la forma de masas redondeadas de consistencia firme, situadas en la porción membranosa de la uretra, a la cual desembocan a través de conductos excretores.
Las glándulas de Cowper secretan un líquido transparente, viscoso (secreción mucosa), que lubrica la uretra durante la estimulación sexual.

– Glándulas de Littré

Con esta denominación se identifican a los grupos glandula­res, que se observan en toda la uretra y que se encargan de secretar moco, lubricante.

3.- Pene

Es el órgano de la cópula en el hombre, está situado inmediata­mente por encima de la ingle, delante de la sínfisis del pubis a la cual está fuertemente sujeto por el ligamento suspensorio del pene. Las dimensiones del pene son naturalmente muy diferentes según se le considere en estudio de reposo (flacidez) o en estado de endurecimiento (erección).

Estado de Facidez = 10-11 cms de longitud

Estado de Erección = 15 – 16 cms de longitud

Anatómicamente en el pene se considera un cuerpo y dos extre­mos (anterior y posterior).

– Cuerpo

Tiene la forma de un cilindro algo aplanado de adelante hacia atrás.

– Extremo posterior

Llamado también raíz del pene, se encuentra profundamente situado en el espesor del perineo. Se fija a la pared anterior de la pelvis:

(a) Por una parte, por la inserción de los cuerpos cavernosos en las ramas isquiopubianas.

(b) Por otra parte, por medio del ligamento suspensorio del pene.

– Extremo anterior

Esta constituido por el glande, el cual se halla más o menos cubierto por un repliegue mitad mucoso, mitad cutáneo, lla­mado prepucio.

El glande es un abultamiento conoide formado por una expansión del cuerpo esponjoso de la uretra. Se puede consi­derar en el vértice, una base y una superficie exterior:

a.- Vértice: presenta una hendidura vertical de 6 a 8 mm. de altura, el meato urinario.

b.- Base: de diámetro superior al del cuerpo del pene, rebasa por todos lados a este último, formando a su alrededor un relieve circular que constituye lo que se llama la corona del glande, está limitado hacia atrás por un surco circular, el surco coronario o bálamo prepucial.

c.- Superficie exterior: presenta en la línea media un surco Iongitudinal que empieza algo por detrás del meato urinario y desde aquí se extiende, ensanchándose, hasta el surco bálamo prepucial. En este surco se inserta un pe­queño repliegue mucoso de forma triangular, que va a in­sertarse, por otra parte, en el lugar correspondiente del prepucio: en el frenillo o filete.

– Prepucio

Es un repliegue tegumentario que se dispone en forma de manguito alrededor del glande.

Estructuralmente el pene presenta dos tipos de 2 formaciones:
Por organos eréctiles, que ocupan sus partes centrales.
Por un sistema de cubiertas, dispuestas alrededor de aquellos.

(1) Organos eréctiles

Son susceptibles de entrar en erección y tienen por objeto dar al pene la rigidez necesaria para el acto de la cópula. Comprenden: los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjo­so.

– Cuerpos cavernosos: En número de dos, derecho e íz­quierdo, ocupan el Plano dorsal del pene. La sustancia de los cuerpos cavernosos está constituida por una red tridi­mensional de trabéculos, compuestas de tejido conecti­vo, músculo liso y revestidas de endotelio. Entre los trabé­culos quedan espacios.

– Cuerpo esponjoso: es impar y medio, situado en el plano inferior del pene, en su extremo posterior presenta un abultamiento llamado bulbo, en el anterior otro que constituye el glande, cuya superficie exterior es lisa y uniforme. Toda la extensión del cuerpo esponjoso está ocupada por la uretra (porción esponjosa), por lo cual en el vértice del glande se distingue una hendidura vertical, el meato urina­rio. Alrededor del glande, en forma de manguito, se dispo­ne en repliegue tegumentario, el prepucio, el mismo que presenta un orificio suficientemente ancho en la mayoría de los casos para permitir que el glande salga de su envol­torio en el acto de la erección y entre de nuevo en él cuando la erección cesa.

No obstante, en algunos individuos sus dimensiones son inferiores a las del glande y en tal caso éste se encuentra continuamente aprisionado en la cavidad prepucial; a esta disposición, con frecuencia muy molesta para realizar el coito, se le da el nombre de fimosis, cuya cura se logra mediante la operación de la circuncisión. En la superficie interna del prepucio existen numerosas glándulas se­báceas rudimentarias conocidas con el nombre de glándu­las de Tyson; cuyo producto de secreción, de consistencia oleosa y de olor fuerte, constituyen uno de los ele­mentos del esmegma prepucial (materia blanquecina, le­chosa, muy olorosa, que se deposita en las paredes de la cavidad prepucial).

– Cubiertas del pene

Consiste en envolturas concéntricas, que no son otra cosa que la continuación en el pene de los planes superficiales de las regiones próximas.

En el cuerpo del pene existen 4 cubiertas:

a.- Cubierta cutánea: se continúa por detrás con la piel de la región púbica y de las bolsas escrotales.

b.- Túnica muscular: representa un sistema de fibras musculares lisas, que se continúa por detrás con el dartos de las bolsas escrotales.

c.- Túnica glulosa: representa una capa de tejido celular laxo, muy rica en fibras elásticas, casi desprovistas de grasa. A esta túnica se debe que la piel junto con el dartos goce de tanta movilidad.

d.- Cubierta elástica: “amada también fascia penis, descan­sa directamente sobre los órganos eréctiles, a los cuales forma una vaina común íntimamente adherida a ellos.

En el prepucio concurren las tres cubiertas superficiales del pene pero como las dos primeras están replegadas sobre sí mismas, contiene 5 capas:

  • Una capa tegumentaria, la piel.
  • Una capa muscular, formada por el dartos.
  • Una capa celular continuación del pene.
  • Una segunda capa muscular que es el dartos reflejado hacia dentro a nivel del anillo prepucial.
  • Una última capa, la capa tegumentaria, replegada sobre sí misma; que al cambiar de la cara superficial del prepucio a la cara profunda cambia de naturaleza: se convierte en membrana mucosa (mucosa del prepucio).

El sistema arterial del pene tiene doble función: nutrir los tejidos y desencadenar la erección. La sangre que origina la erección proviene principalmente de arterias que penetran en la sustancia de los cuerpos cavernosos y presentan ramas que llegan a los espacios siguiendo las trabéculas. Gran número de estas arterias se hallan a lo largo de las trabéculas, pero quedan apelotonadas y arrolladas cuando el pene está flácido, esto explica que hayan recibido el nombre de arterias helicianas.

El músculo liso de las arterias y de las trabéculas reciben fibras nerviosas simpáticas y parasimpáticas. Ante un estímulo sexual la fibra lisa se relaja, las arterias tienden a volverse rectas, la sangre escapa y llena los espacios, dilatándolos esto comprime los ple­xos venosos superficiales. Es decir, los espacios reciben un volu­men mayor de sangre y el drenaje está dificultado, tales cuerpos aumentan de volumen y se ponen turgentes. El cuerpo esponjoso no aumenta tanto de volumen, ya que la vaina que lo rodea es más elástica. El fenómeno por el cual el pene vuelve al estado flá­cido después de la erección se denomina detumescencia. Las arterias helicianas vuelven a estar constreñidas porque las fibras musculares se contraen; esto hace que la sangre abandone las formaciones eréctiles.

4.- Funciones reproductoras del varón

Los órganos reproductores del varón existen con la finalidad de realizar hasta tres funciones principales:

Función Exocrina

– Espermatogénesis: Se refiere al proceso complejo y or­denado de transformación y maduración de una célula germinativa inmadura (espermatogonia) hasta la célula germinativa madura (espermatozoides). En el hombre se re­quiere de 64 a 74 días para este proceso.

La espermatogénesis se produce en todos los túbulos seminíferos durante la vida sexual activa, empezando aproximadamente a los 13 anos de edad a consecuencia de estimulación por la hormona gonadotrópica de las ade­nohipófisis (FSH) y continuando todo el resto de la vida. La espermatogénesis requiere una temperatura considerablemente inferior a la interna del cuerpo. Los espermato­zoides que acaban de abandonar el testículo no están ca­pacitados para desplazarse con movilidad suficiente para producir la fertilización; los espermatozoides alcanzan su maduración y adquieren su motilidad durante su paso a través del epidídimo.

– Función endocrina: La testosterona, principal hormona de los testículos, es un esteroide C19 con un grupo -OH en posición 17. Es sintetizada a partir del colesterol en las células de Leydig. La secreción de testosterona está bajo el control de la ICSH y el mecanismo por el cual ésta esti­mula a las células de Leydig implica un incremento en la formación de AMP cídio. La cifra de testosterona plasmáti­ca es aproximadamente de 0.65 mg/100 mI. en los hom­bres adultos; la mayor parte de la testosterona circulante es convertido en 17- cetosteroides en el hígado y excre­tada en la orina.

La testosterona y otros andrógenos ejercen un efecto in­hibidor retroactivo sobre la secreción de ICSH hipofisiaria, producen y mantienen las caracteres sexuales secunda­rios masculinos y ejercen un efecto anabólico proteico im­portante de la espermatogénesis.

Además de la testosterona, el varón produce pequeñas cantidades de estrógeno, cuyas funciones son descono­cidas.

– Acto sexual masculino: Se refiere al proceso, mediante el cual el varón introduce el pene en la vagina de la mujer; con lo cual se favorece la conducción de semen a los ge­nitales femeninos.

El acto sexual masculino resulta de mecanismos reflejos integrados en la médula espinal que pueden iniciarse por estimulación psíquica (pensamientos sexuales, sueños perineales)

Las sensaciones sexuales pueden originarse incluso en estructuras internas como zonas irritadas de uretra, vejiga, próstata, vesículas seminales, testículos y conductos de­ferentes. Una de las causas del Impulso Sexual probable­mente sea la reflexión excesiva de los órganos sexuales con secreción.

El Acto masculino sigue las siguientes etapas:

a.- Erección.- Representa el primer efecto de la reacción sexual masculina; es proporcional al grado de estimula­ción. Es producida por impulsos parasimpáticos que siguen por los nervios erectores desde la porción sacra de la médula espinal al pene. Estos impulsos parasim­páticos dilatan las arteriolas del pene y probablemente al mismo tiempo constriñen las venas, permitiendo que la sangre arterial fluya a presión elevada hacia el tejido eréctil del pene bloqueando además la salida de sangre y contribuyendo a la turgencia del órgano.

b.- Lubricación.- Los impulsos parasimpáticos, en respuesta a la estimulación sexual, además de provocar la erección, estimula la secreción de moco por las glán­dulas de Littré y las glándulas bulbo uretrales. Este moco sigue por la uretra durante el coito para ayudar a la lubricación. Sin embargo, la mayor parte de la lubrica­ción en el coito la proporcionan los órganos sexuales femeninos más que los masculinos.

c.- Emisión y Eyaculación.- Representa la culminación del acto sexual masculino. La emisión implica el movimiento del semen a la uretra; es una respuesta simpática integrada en los segmentos lumbares altos de la médula espinal (L1 – L2) y efectuada por la contracción de la musculatura lisa de los conductos deferentes y de las vesículas seminales y la próstata, en respuesta a estímulos de los nervios hipogástricos.

La eyaculación representa la propulsión del semen fuera de la uretra durante el orgasmo masculino; el lle­nado de la uretra desencadena señales, las cuales son transmitidas por los nervios pudendos a las regiones sacras de la médula, desde donde se envían impulsos nerviosos rítmicos hacia los músculos esqueléticos que rodean la base del tejido eréctil (músculo bulbo cavernoso) originando aumentos de presión a este nivel de tipo rítmico, a modo de ondas que expelen el semen desde la uretra al exterior.

d.- Semen.- También denominada esperma, representa el líquido eyaculado durante el orgasmo, contiene espermatozoides y las secreciones del conducto deferente, vesículas seminales, próstata, glándula de Couper y probablemente las glándulas uretrales.

La cantidad de esperma eyaculado depende de la fre­cuencia de eyaculación; después de 3 a 5 días de con­tinencia, el volumen de la eyaculación es normalmente de 2 a 6 ml.

Color: Blanco-opalescente
Densidad: 1.028
Ph: 7.35 – 7.50

e.- Espernograma.- La concentración de espermatozoi­des normalmente es entre 60 y 100 millones/mI. de es­perma. Los espermatozoides humanos se mueven a una velocidad máxima cercana a 3 mm/minuto en el sis­tema genital femenino (los espermatozoides llegan a los oviductos 30 a 60 minutos después de la cópula).
Al cabo de una hora, un 80% de los espermatozoides deben conservar aún su motilidad y después de 2 a 4 horas aproximadamente la mitad. Al menos un 60% deben presentar morfología normal.

Composición Química:

De las vesículas seminales (aportan el 60% del volumen total)

Fructuosa (7 a 33 mm/lt 2 a 6 mg/ml)
Fosforilcolina
Ergetionina
Fibrinógeno
Flavinas
Prostaglandinas

De la próstata (aportan al 30% del volumen total)

Espermina
Acido cítrico
Colesterol, Fosfolípidos
Fibrinolisina, fibrinogenasa
Zinc
Fosfatasa Acida (80 a 250 mg/ml 0.600 UI x 10 -2/ml

De los epidídimos (aportan el 10% del  Vol- Total)

Ornitina

El líquido prostático da al semen aspecto lechoso, mientras que el líquido de las vesículas seminales y las glándulas mucosas le da la consistencia peculiar. De hecho, la enzima coagulante del líquido prostático hace que el fibrinógeno del líquido seminal forme un coágulo débil, que se disuelve en un plazo de 15 a 30 minutos por la lisis que origina la Fibrinolisina prostáti­ca.

En los primeros minutos después de la eyaculación los espermatozoides se conservan relativamente inmóvi­les, probablemente por la viscosidad del coágulo; sin embargo, cuando el coágulo se disuelve, los esperma­tozoides se vuelven muy móviles.

Los espermatozoides puede vivir varias semanas en las vías genitales masculinas; una vez eyaculados la máxima duración sólo es de 24 a 72 horas a la tempera­tura corporal. Bajando la temperatura a 10°c se ha con­servado el esperma de algunos animales durante más de un año.

5.- Fertilidad Masculina

Se puede definir como la condición masculina de facilitar la con­cepción en una mujer en el curso de una actividad sexual normal.
Esta condición en el hombre depende de:

a.- Número de espermatozoides

La ausencia de espermatozoides en el semen (azoospermia) y la presencia de menos de 20 a 80 millones de espermato­zoides (oligospermia) es debida a una alteración de su avance o a una anomalía de la espermatogénesis.

Es importante señalar que el aumento de temperatura del testículo puede inhibir la espermatogénesis. Se afirma repetidas veces que el motivo que los testículos se hallen en el escroto colgante es asegurar que la temperatura de estas glándulas sea inferior a la temperatura del cuerpo. En días fríos, refle­jos escrotales hacen que la musculatura del escroto se con­traiga llevando los testículos cerca del cuerpo, mientras que en días calurosos la musculatura del escroto queda casi totalmente relajada, de manera que los testículos cuelgan lejos del cuerpo. Además, el escroto está bien provisto de glándu­las sudoríparas, que probablemente ayudan a mantener los testículos fríos. Así pues, el escroto está destinado a actuar como mecanismo de enfriamiento para los testículos sin el cual la espermatogénesis sería deficiente.

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