¿Cómo era la vida de los Clérigos?

En la era media, la religión era muy importante para aquellas personas que necesitaban comunicarse con Dios,  por ello las iglesias eran muy concurrida y tenían gran influencia en la sociedad. Como ha de conocerse el Papa era la autoridad máxima, más aún por encima del poder de los reyes. 

La Iglesia se dividía en dos campos: Clero secular y Clero regular.

El clero secular estaba representado por los párrocos que regían las parroquias y estaban sometidos al obispo de las diócesis o directamente a Roma.

Por otro lado el clero regular, estaba constituido por los frailes, los monjes y las monjas, quienes recibían órdenes religiosas y estaban bajo el mando de la autoridad de priores o abades, supeditados a su vez a las diócesis o principalmente con Roma.

La Iglesia cumplió dos principales roles:

Rol espiritual: enseñanza de la doctrina y administración de sacramentos.

Rol social: solidaridad con los más necesitados y a los enfermos.

LA FUNCIÓN DE LAS MUJERES EN EL CLERO

Los monasterios, tanto de monjes como de monjas, se regían estrictamente por las mismas normas. La condición para ingresar tendrían que portar dote y esto restringía el acceso solo a las damas de la nobleza. Un ejemplo singular fue Hildegarda de Bingen.

LA FEUDALIZACIÓN DE LA IGLESIA

La iglesia recibía donaciones que convirtieron a muchos obispos y abades en señores feudales, provistos de sus propios castillos (señores eclesiásticos). Aunque tenían prohibido ser caballeros, absteniendose de manejar la espada y combatir, gozaban de los mismos privilegios que los nobles, percibir rentas e impartir justicia.

LA VIDA MONACAL

Los inicios de los monasterios se rige al siglo VI y con la predicción de San Benito de Nursia.

Sin embargo, los monjes siempre confirmaban la virtud de la austeridad, durante la primera mitad del siglo XI. Diversos monasterios y abades no escondían riqueza y el poder acumulados. Se conoció a un nuevo movimiento monástico que predicaba la vuelta a la sobriedad y la sencillez originarias de san Benito: la orden cisterciense. El nombre proveniente de la abadía de Citeaux, en la región francesa de Borgoña.

Cleros

 

 

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