¿Cuándo se alió el viento con Napoleón Bonaparte?

En la época de los grandes veleros de guerra, la dirección y las variaciones del viento eran a menudo elementos decisivos para el resultado de una batalla.

Pero no todos saben que también en Marengo, donde Napoleón derrotó al ejército austriaco, el viento fue de importancia decisiva. Después de poner pie en Italia tras la campaña de Egipto, Napoleón tuvo que habérselas con un fuerte ejército austriaco que se encontraba en Alejandrina.

Esta vez el gran general no fue fiel a sus principios: al divisar la ciudad, y tras de haber acampado en las cercanías de la aldea de Marengo, envió al general Desaix  con un fuerte contingente de tropas para impedir que los austriacos se alejaran, dividiendo así sus propias fuerzas. 

Napoleón

De este modo, la mañana del 14 de junio del año 1800, el general Melas al frente de 40.000 austriacos, abandonó Alejandría para comunicar la victoria. Sin embargo he aquí que de pronto, entre una nube de polvo, apareció Desaix que acudía a marchas forzadas en auxilio de los franceses. La suerte se invirtió y los austriacos cedieron ante la presión de las tropas de refresco. ¡Napoleón venció! 

Y venció precisamente gracias al viento: en efecto, Desaix  no había recibido sus mensajes, ¡pero había escuchado el fragor de los cañones transportado por el viento!.

Napoleón Bonaparte

 

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